Un alcalde de pueblo ayudó a todos durante años. Su sobrina lo acusó falsamente de robo y rompió sus pruebas. Humillado, él se fue. Ella tomó su lugar, estafó a la gente y fue a prisión. Llegó la lluvia. Nadie pudo cosechar y todo se pudrió. Los vecinos se arrodillaron ante él. Él los ayudó sin rencor y luego se fue a vivir en paz.