La tensión entre los protagonistas en Del barro salió la reina es palpable desde el primer segundo. Ella, inquieta y vulnerable; él, dormido pero presente en cada gesto. Cuando ella se acerca con miedo y él la abraza sin despertar del todo, la escena explota en emoción contenida. La química no necesita palabras, solo miradas y un abrazo que dice más que mil diálogos. Verlo en netshort fue como vivirlo en carne propia.