La tensión en la mesa es palpable, pero la abuela maneja la situación con una elegancia impresionante. Se nota que en Del barro salió la reina la matriarca tiene el control total de la familia. Me encanta cómo la chica joven intenta mantener la paz mientras el chico parece estar en otro mundo. La escena del jardín al final suaviza todo el drama inicial. ¡Qué dinámica familiar tan compleja y adictiva de ver!