Ver a la protagonista pasar de una sonrisa dulce en la cama a un terror absoluto al abrir la puerta fue impactante. La tensión en Del barro salió la reina se siente muy real, especialmente cuando ese hombre entra sin permiso. Su reacción de pánico y la forma en que él la acorrala en el sofá generan una angustia que te deja pegado a la pantalla. La actuación transmite perfectamente la vulnerabilidad de quien se siente invadida en su propio hogar.