Luis Montes renació como sirviente en la Secta de la Nube Celeste, recordando su muerte como demonio sacrificado por el guión del Escriba. Robó la Técnica Estelar y la fortuna de Cristian Salazar, derrotó a su aliado Alejandro Ríos, y arrebató los tesoros del destino. Liberó al Demonio de la Forja Escarlata y a Clara Cruz, fundó la Secta del Destino Invertido, y decidió romper las cadenas del destino para siempre.