Tras reencarnar, Mateo Solís despertó un talento supremo, pero su clase fue “chofer”, un oficio SSS despreciado. Expulsado de la academia, activó el sistema de mejora infinita y obtuvo el camión Rey de Cien Toneladas. Con él aplastó pruebas, humilló rivales y pasó de paria a genio elegido. Pero mientras su poder crecía, enemigos de otras naciones ya preparaban la cacería.