Ethan, hijo de Poseidón, vivía como un humilde granjero, engañado para creer que no valía nada. Entró a una prueba de caballeros con una horca oxidada, que en realidad era el tridente oculto de su padre. Humillado por los nobles, despertó su poder divino, derrotó a sus enemigos y partió hacia el Olimpo.