Elena Reyes salvó al Príncipe Regente Elias Vázquez, pero él masacró a su familia el día de su boda. Ella sufrió torturas y fingió su muerte. Él la buscó por cinco años. Elena fingió ceder, obtuvo pruebas y lo apuñaló. Él murió rogando perdón. Ella dijo "nunca te perdonaré" y se fue para siempre con su hijo.