Carlos García, un estudiante con cáncer terminal, fue golpeado casi hasta morir al salvar a su prima. Despertó el Códice del Dios de la Medicina, se curó, restauró cultivos, salvó a un empresario con tres agujas y transformó tierras salinas en campos fértiles. Llevó a todo el pueblo a cultivar hierbas medicinales y se convirtió en el maestro de la medicina.