Tras la guerra nuclear, Silas fue reclutado por su aprendiz Valeria tras destruir una tormenta de radiación con una zapatilla. En el ejército lo despreciaban por ser de rango F y, cuando derrotó a una bestia de clase S, lo atribuyeron a la suerte, ignorando su poder SSS+. Finalmente, revela su fuerza, elimina a los traidores y se sacrifica para vencer al enemigo final.