La guionista Lucía Ortega ayudó a Gabriel Reyes a volverse famoso. Él la traicionó, aliado con Blanca Márquez, para robarle su casa y su guion. Lucía recuperó sus bienes, congeló los derechos y quebró a Gabriel. Él y Blanca la difamaron, pero ella presentó pruebas, los humilló y se unió a Lucas Fuentes para crear su propio imperio del entretenimiento.