Aurelio Solís, obrero de una fábrica de píldoras celestiales, murió atropellado por la Tortuga Inmortal y reencarnó en Adrián Vega, un yerno humillado y arruinado por su madrastra. Al recuperar sus recuerdos, descubrió que Lucía y Elena lo habían cuidado. Conmovido, juró llevar a toda la familia por el Camino de la Ascensión.