Elira y Elena, dos amigas, reencarnaron como hermanas enviadas por un reino enemigo para casarse con Alonso y Sebastián. Ellos las creyeron espías e intentaron matarlas, sin saber que una era una erudita inocente y la otra dominaba el juego amoroso. Entre sospechas, trampas y malentendidos, los príncipes terminaron enamorados.