Lucía Montalvo dirigió sola la empresa de su madre. Sufrió la traición de su prometido y el robo de su proyecto. Un joven llamado Adrián Montes la ayudó en secreto y resolvió varias crisis comerciales. Lucía investigó el accidente que dejó postrada a su madre. Descubrió que Adrián fue el conductor y que Álvaro Navarro, hermanastro de Adrián, manipuló los frenos por envidia. Álvaro fue arrestado. La madre de Lucía despertó. Lucía perdonó a Adrián y permanecieron juntos.