Clara del Sol, campeona nacional de artes marciales, se retiró por una injusticia y vivió oculta con su hija Elena. Los responsables del montaje, Héctor Cruz y Fernando Castillo, secuestraron a la niña para atraerla. Pero no sabían que su hermana gemela, Luna del Sol, había estado infiltrada entre ellos, recopilando pruebas. Las dos hermanas unieron fuerzas y derribaron toda la organización criminal.