Liam y Aiden parecían rivales, pero no podían resistir la atracción entre ellos. Chocaban sin parar mientras sus sentimientos crecían. La arrogancia de Aiden alimentó la desconfianza de Liam, y los prejuicios de Liam prolongaron los malentendidos. Tras muchas dificultades, ambos admitieron lo que sentían y terminaron juntos.