Luis Vega, un maestro de formaciones, protegió el Abismo Demoníaco durante treinta años. La Secta de los Nueve Cielos lo traicionó, lo humilló y le robó sus logros. Un discípulo codicioso derrumbó el sello, liberando al Dragón de Nueve Cabezas. Los líderes culparon a Luis. En la Plataforma de la Decapitación Celestial, él castigó a todos los traidores y los hizo pagar.