Camila y su madre Marisa viajaron a una novela de CEO. Camila era la villana y Marisa... ¡el protagonista varón, Fernando Bustos! La misión era que Sofía Lara viviera un gran amor. Pero Marisa destruyó su papel: bailó en plazas, vio series cutres y golpeó maleantes. Sofía no se enamoró de "él", sino que hizo shipping con Fernando y Camila.