María López salvó al sobrino de José García y esperaba cobrar e irse, pero terminó casándose con el magnate. ¿El sobrino la acosaba? Le enseñó a respetar a su tía. ¿Sus padres la explotaban? Les plantó cara sin piedad. Entre ajustar cuentas y esperar el divorcio, María no esperaba que el magnate se volviera un necio empalagoso, cada vez más pegado a ella.