Luna descubre que su hermana adoptiva, Elena, ha fallecido y que su otra hermana, Estrella, ha suspendido el tratamiento médico por falta de dinero. A pesar de los esfuerzos de Luna por pagar las deudas y honrar a su madre adoptiva, Estrella se muestra indiferente y cruel, negándose a entregarle las cenizas a menos que Luna se humille. Al final, Luna se queda sola, llorando la pérdida de su familia bajo la lluvia.¿Podrá Luna superar esta traición y encontrar consuelo en su nueva vida con Mateo?