Hace siete años, Valeria Ríos, una princesa dragón, salvó a Mateo Salazar y lo ayudó a fundar su empresa con su sangre. Ocultó su identidad y se convirtió en su esposa. Cuando regresó embarazada, descubrió su traición. Él le extrajo sangre, provocó su pérdida y no le creyó. Desesperada, regresó al mar, mostró su verdadera forma, recuperó el control de la empresa y expulsó a quienes la traicionaron.