Mateo Flores dio todo por su hija. Pero los suegros lo humillaron, le robaron la autocaravana y lo echaron. Su hija no lo defendió. Mateo recogió pruebas, denunció el robo y recuperó su vehículo. Luego fundó el Hogar de las Autocaravanas con otros ancianos. Su hija perdió todo, pero al final se reconciliaron.