Callie fue la esposa perfecta durante tres años, pero Andrew nunca la valoró. Cuando su primer amor la acusó falsamente, él le exigió donar un riñón. Callie pidió el divorcio y al día siguiente reapareció como heredera de la poderosa familia Jon. Al verla brillar, Andrew comprendió que la amaba, pero quizá ya era demasiado tarde.