Marina, princesa del mar, se enamoró de un marinero común y lo ayudó a conquistar la Atlántida. Pero él la traicionó por otra mujer y le robó el tesoro. Abandonada y rota, conoció a Adrián, un enigmático viajero que afirmaba ser el Dios de las Tormentas. Lo que ella no sabía era que su llegada desataría una tormenta que cambiaría el imperio para siempre.