Clara Mendoza, emperatriz del Sol Místico, se enamoró del Soberano Demoníaco. Ordenó a Alonso que destruyera el sello del Monte Celeste. Valeria, la hermana ciega de Alonso, rogó y suplicó, pero nadie la escuchó. La barrera se rompió. Los cuatro clanes demoníacos invadieron el mundo. El amor de Clara desató el caos. Alonso no pudo salvar a su hermana. El sacrificio de mil años fue en vano. El mundo ardió.