Santiago Martínez perdió a Dolores López. Siete años después, la encontró ciega, exiliada y con sus gemelos en la Ciudad de la Prefectura Verde. Ella reveló que la Emperatriz Madre la obligó a fingir su muerte. Santiago la nombró emperatriz. Los villanos atacaron, pero fracasaron. La verdad salió a la luz, y la familia se reencontró.