Mateo Salazar, el mejor agente de la Unidad Dragón, se infiltró en el Grupo Amanecer para recuperar un valioso buda robado. Fingió ser un delincuente callejero y enfrentó a la mafia, pero su novia, Clara Vega, lo abandonó al creer que la había traicionado. Tras una persecución en alta mar, Mateo recuperó la pieza, fingió su muerte y regresó a la vida normal junto a su amor.