En plena guerra de caudillos, Julia García, una joven médico viuda de familia culta, fue obligada a casarse con el general Alejandro Díaz, el nuevo gobernador de Río del Sur, tras la rendición de la ciudad. Para proteger a los suyos, entró en la Residencia del Gobernador y supo moverse con astucia y valor entre las intrigas del poder.