Tras ser desheredada por rechazar un matrimonio arreglado, la restauradora Su Wan hereda la tienda de su abuelo. Allí, descubre que una pintura antigua es un portal a otros tiempos y comienza a intercambiar objetos modernos por tesoros antiguos. Con su negocio interdimensional, no solo se enriquece, sino que también ayuda a la gente de otros mundos con tecnología moderna.