Héctor Salazar, presidente del Grupo Salazar, regresó a su aldea para agradecer. Descubrió que el encargado Diego Castillo malgastó los fondos y oprimió a los campesinos. El alcalde Javier Prado cayó herido al salvar a Héctor. Los villanos encarcelaron y golpearon a Héctor. Envió a Paco a pedir ayuda. La verdad salió a la luz: Héctor era el presidente. Castillo fue arrestado. Héctor tomó el control y prometió reparar el daño.