Mateo Salazar, director del Grupo Constructor Azul, ocultó su identidad y buscó a su hermana Valeria en la Ladrillera del Este durante treinta años. Allí, vio el maltrato que sufrían ella y su hija Sofía. Destituyó al corrupto director, Héctor Ríos, ayudó a Valeria a recuperar a su hija y desmontó la trama de la familia Ríos. Al final, su esposa Lucía Gil dejó los prejuicios, la familia se reconcilió y todos se reunieron en Ciudad del Este.