El poderoso empresario Lucas Mendoza envió a su prometida, Valeria, y a su asistente, Andrés, a recoger a su madre, Carmen Soto. Tras un malentendido, Valeria humilló a Carmen en una joyería, la acusó de robo y rompió su colgante. Lucas llegó justo a tiempo y presenció la crueldad de su prometida.