Mateo López buscaba una cura. Conoció a Sofía Pérez, una chica común, sin saber que era la Reina de los No Muertos. La sanó con su sangre y la ayudó a recuperar su humanidad. Juntos, encontraron la clave para la vacuna y salvaron al mundo. Al final, Mateo y su pequeña muda encontraron la paz.