Arthur, heredero del verdadero rey, vivía como un esclavo ciego y despreciado. Para salvar a su madre moribunda, se presentó a la prueba de caballero. Humillado sin piedad por los nobles crueles, sorprendió a todos al desenvainar la legendaria Espada en la Piedra. Al despertar el poder de su sangre, aplastó a sus opresores, mató a un dragón y se alzó para recuperar su trono.