En 2058, en Mánchester, el asesino "Pintura Facial", Nicolás Torres, herido y acorralado, fue confundido por la agente Sofía López con su sobrino Mateo García. Aprovechándose, se instaló en su hogar simulando ser dócil. Bajo la falsa ternura, él cometió asesinatos frente a ella mientras ella lo investigaba en secreto. Al protegerla, Nicolás expuso su verdadera naturaleza y la mentira se derrumbó.