Silas, último descendiente del dios solar Helios, ocultó su linaje divino después de que su familia fuera masacrada por su poder. Cuando Zane desafió al Gremio Hebe para apoderarse de sus secretos y tomar a Alara como premio, ella se negó. Tras proteger a Silas durante diez años, despertó al dios en su interior, y él dejó de permanecer al margen.