Alejandro Salazar dio todo por su prometida Carmen Vega. En la boda, ella lo humilló y lo abandonó por un coche y un anillo, y le exigió dinero de la empresa. Su amiga Clara Montes lo animó a seguir adelante. Entonces, Valeria Ríos, su amiga de la infancia, lo rescató de la vergüenza. Alejandro reveló su verdadera identidad: era el heredero de los Salazar, el hombre más rico de la ciudad. Carmen quiso volver, pero él la expuso y la dejó arruinada.