Seth era el rey de los mercenarios. Tras morir, reencarnó en un chinche. Gracias a un sistema de evolución, se alió con Scarlet, una hechicera despreciada. Devorando magos y dioses, ascendió hasta ser el Dragón Amatista Soberano. Juntos derribaron el Templo Supremo. Pero, al devorar un aura de protagonista robada, incontables ojos aterradores se abrieron en el fondo del cosmos.