Pablo Sánchez, acusado de artes prohibidas en el Imperio Dorado, despertó su Aura de Talento con versos de su vida anterior. Con Clara Flores, limpió su nombre. Ingresó a la Academia de la Planicie, humilló a rivales, frustró una crisis y venció a Manuel Castro. En el Certamen Extra, descubrió una conspiración, usó al emperador y castigó a los corruptos. Se alzó como el Primer Lugar y reformó la Vía Literaria.