Para cumplir la última voluntad de su mejor amiga, Luna acogió a Javier como su tutora. Lo entrenó y moldeó, convirtiéndolo en su arma más afilada para lidiar con las rivalidades familiares. Bajo su estricta guía, él no solo aprendió, sino que desarrolló un sentimiento prohibido hacia ella. Sabiendo que Luna ya estaba comprometida, se acercó a ella, desafiando todos los límites.
En Sometido a ti, cada mirada entre él y ella es un microdrama: él, con el teléfono aún en mano; ella, con el vino temblando en la copa. La tensión no está en el corte de cinta… sino en quién lo sostiene cuando cae el oro. 🥂✨