Se llama Arthur. Durante ocho años lo engañaron, creyéndolo un inútil. Pero de un solo golpe destruyó al Señor Demonio Satán, y ahora las iglesias lo persiguen. Por amor, entró a la Real Academia de Magia, donde un noble lo humilló. Rompió reliquias y aplastó un hechizo prohibido supremo, asombrando a todos, pero lo juzgaron injustamente. ¿Cuánto más podrán negar el poder que ha desatado?