Elena Mendoza fue arrastrada por un sistema durante 99 mundos. En el número cien, se cansó de obedecer y rompió las reglas. Al enfrentarse a los héroes, el mundo comenzó a desmoronarse. Allí encontró a Lucas, un dios sin memoria, y juntos descubrieron la verdad: un demonio devoraba las almas para hacerse más fuerte. Lo derrotaron, liberaron a todos y Elena regresó a su hogar. Lucas la siguió para quedarse.