Mateo, un arqueólogo moderno, fue transportado al continente de los dragones. Comandó una flota de cien barcos para explorar mares desconocidos. Encontró una bestia blanca, sobrevivió a un ataque de un barco fantasma y llegó a un reino perdido. El rey lo atrapó con ilusiones y jugó con su mente. Mateo resistió, pero pronto entendió que aquel viaje escondía un propósito más profundo que la historia jamás contó.