Silvia Mendoza es acusada sin pruebas, mientras que Adrián enfrenta presión para casarse con Valeria Montenegro, pero revela su falta de interés en el matrimonio arreglado. Silvia demuestra su orgullo y negación, mientras Valeria muestra su verdadera actitud manipuladora.¿Podrá Adrián evitar el matrimonio arreglado y proteger a su hija Lucía de las maquinaciones de Valeria?