Rosa, la "hija abandonada", era en secreto la milagrosa doctora Satán. Se impuso en la lucha familiar y, ante la enfermedad de su padre, le exigió la fortuna a cambio de la operación. Carlos recuperó la memoria y resultó ser Lucifer, dueño del Imperio Oscuro. Juntos vencieron a la organización El Oráculo que mutiló la mano derecha a Rosa y empezaron una nueva vida.