La tensión en el pasillo es insoportable. Ver a Luna recibir ese mensaje y correr hacia la habitación 213 me dejó sin aliento. La escena donde el protagonista sale con esa mirada de peligro y se encuentra con ella es puro fuego. Me encanta cómo en Mi amor del más allá del tiempo manejan estos momentos de suspenso romántico. El beso final bajo esa luz dorada fue la recompensa perfecta tras tanta espera. Definitivamente, esta serie sabe cómo atrapar al espectador con química pura.