Su túnica púrpura lleva dragones dorados, pero sus manos tiemblan al hablar. En *Me traicionaste por el título*, cada gesto es un puñal envainado: él se arrodilla, ella lo mira como a un extraño. 💔🐉
Las columnas, los tapices, hasta el incensario en el suelo… todo testigo del duelo silencioso entre ellos. En *Me traicionaste por el título*, el verdadero drama no está en las palabras, sino en lo que callan. 🕊️
Ella sonríe con labios rojos mientras su mirada hiela el aire. Él inclina la cabeza, pero sus ojos no bajan. En *Me traicionaste por el título*, la cortesía es la armadura más peligrosa. 😌🎭
Cuando él avanza, el suelo parece susurrar historias antiguas. Ella no se mueve, pero su pecho respira como si contuviera un volcán. En *Me traicionaste por el título*, el poder no se toma… se hereda con sangre. ⚔️
La reina madre, con su tocado que pesa más que mil promesas rotas, observa al joven príncipe como si ya viera el final de *Me traicionaste por el título*. Sus ojos no lloran, pero su silencio grita traición. 🏯✨