En un giro inesperado, ella decide pedir el divorcio después de descubrir que Álvaro planeó seducirla para que se enamorara de él. A pesar de admitir sus sentimientos genuinos, ella cuestiona sus motivaciones y se siente traicionada. Álvaro se niega a aceptar el divorcio, afirmando que sus sentimientos son reales y que necesita tiempo para reflexionar.¿Podrán superar esta traición o su matrimonio por contrato llegará a su fin?