La tensión en esta escena es insoportable. Ver cómo el joven abusa de su poder arrojando dinero y arrastrando a la mujer embarazada por la oficina me hizo hervir la sangre de rabia. La indiferencia del jefe de traje amarillo añade una capa de crueldad corporativa aterradora. Justo cuando pensaba que no podía ser peor, la mujer cae al suelo entre billetes. Este drama en La jefa los cazó no tiene piedad con las emociones del espectador.