El perdón y la ruptura
Isabel se enfrenta al emperador Carlos López, quien finalmente admite su error y le pide perdón por haberla malinterpretado y ejecutado injustamente. A pesar de sus súplicas y promesas de reparar el daño, Isabel se mantiene firme en su decisión de no regresar al palacio, rechazando su título de emperatriz y dejando claro que no puede perdonarlo. El emperador, desesperado, ordena a los guardias que la lleven de vuelta por la fuerza, mostrando su incapacidad para aceptar su rechazo.¿Logrará el emperador Carlos López recuperar a Isabel o su obstinación los llevará a un conflicto mayor?
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